¿Tomar café es malo?

Esta es una pregunta que casi todos mis pacientes me hacen y me imagino que ustedes también quieren saber la respuesta, así que les recomiendo seguir leyendo este post.

El café tiene una sustancia estimulante: la cafeína. Esta sustancia al ser ingerida y metabolizada por el hígado viaja por el torrente sanguíneo hasta llegar al cerebro. Ahí, la cafeína bloquea algunos neurotransmisores que producen efectos sedantes. Cuando esto sucede otros neurotransmisores como la norepinefrina y dopamina aumentan, causando de esa manera sensación de mayor energía y placer.

Sin embargo, no lo recomiendo como la primera bebida que debamos ingerir en el día ya que el café es un alimento acidificante y nosotros debemos empezar nuestro día con alimentos alcalinos como las frutas y verduras por ejemplo.

Uno de los beneficios principales del café, es su gran cantidad de antioxidantes. También ayuda a que el cuerpo movilice grasa, ya que acelera el metabolismo en un 3-11%. Claro que tomando solo café no vamos a bajar de peso. Sin embargo, tomar un shot de café antes de entrenar podría ayudarnos a movilizar grasas de manera más efectiva.


Pero tengamos cuidado y tomemos en cuenta esto! El café contiene dos sustancias llamadas cafestol y kahweol, las cuales aumentan el colesterol sanguíneo y los triglicéridos. ¿Solución? Debemos filtrar el café para que estas sustancias se queden en el filtro. Así que desde ahora hay que preferir tomar un café pasado frente a un café instantáneo y dentro de lo posible orgánico.

La American medical association council on scientific affairs, recomienda tomar entre 200-300mg de cafeína durante el día.

Un exceso de cafeína (que no solo se encuentra en el café), puede conducir a un aumento del nivel de estrés en el cuerpo, cambios de humor, irritabilidad, dolores de cabeza, palpitaciones, aumento en la presión sanguínea y falta o aumento de apetito. Siempre deben consultar a un especialista si sufren de alguna enfermedad.
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