La verdad detrás de los suplementos proteicos

Los suplementos proteicos o ¨proteínas¨ son los suplementos alimenticios más comunes del mercado actual y casi todas las personas que realizan actividad física los conocen o los han usado.

¿Quién no ha visto en el gimnasio a alguien usando un shaker inmediatamente al finalizar su entrenamiento, llenándolo de agua y tomándolo lo antes posible?

Esto te deja con una incógnita; ¿Debería usar un suplemento proteico yo también? Usar un suplemento proteico es una muy buena manera de asegurar un consumo adecuado de proteína durante todo el día, al mismo tiempo que mantienes tu ingesta de grasa al mínimo. Habiendo dicho esto, debo mencionar que no es un suplemento indispensable (en realidad, ninguno lo es), y no son tan importantes en la nutrición de un deportista como las empresas de suplementos los hacen parecer. En este artículo, explicaré los tipos de suplementos proteicos, que son y cuando es el mejor momento para tomarlos.

¿Qué es un suplemento proteico?

Las proteínas son muy comunes hoy en día y han logrado llegar a casi todas las repisas de tiendas de suplementos y farmacias alrededor del mundo. Estos son únicamente una fuente de proteína deshidratada, principalmente hecho de proteína de leche, a los que se les agregan diferentes micronutrientes (vitaminas y minerales), enzimas, saborizantes y colorantes.

Al tomarlos, nos proveen de una fuente limpia y magra de este macronutriente (proteína) y hacen mucho más fácil y práctico el proceso por el que deberíamos pasar si es que quisiéramos consumir una fuente de proteína en forma de alimentos regulares. Por ejemplo, cuando queremos comer proteína de forma ¨tradicional¨, deberíamos comprar un filete de pollo, tener cuidado con que no se malogre y se mantenga a una temperatura adecuada, cocinarlo, comerlo, esperar a que el estómago lo destruya y pase al intestino, donde debe ser metabolizado y recién en ese momento tendríamos una fuente disponible de proteína. En cambio, con un suplemento proteico solo debemos añadirle agua y tomarlo. Este llega al intestino mucho más rápido, donde ya es una fuente de proteína biodisponible.

Si bien los suplementos proteicos están hechos principalmente de proteína de leche, esa no es la única opción. Existen muchas fuentes de proteína disponibles y, hoy en día, con el aumento de consciencia e información sobre la proteína de origen animal versus vegetal, estamos viendo muchos más suplementos proteicos de origen vegetal, los cuales, personalmente opino que son mejores y los elegiría antes que los de origen animal.

Tipos de Suplementos Proteicos:

  • De origen animal: Estos, como su nombre lo dice, están basados en fuentes de proteína de origen animal, donde se procesan leche, huevos y carne para obtener un polvo blanco que consiste principalmente de proteína de alto valor biológico, el cual debe ser infundido de sabores naturales/artificiales, enzimas y productos de relleno. Los tipos de suplementos son, whey, aislados (No ¨Isolatados¨esta palabra no existe), caseína y albúmina.
  • De origen vegetal: Hoy en día, la tecnología disponible ha hecho posible que podamos obtener fuentes vegetales de proteína con resultados iguales o hasta mejores que su contraparte de origen animal, ya que cuentan con el valor agregado de no producir una respuesta nociva en el sistema inmune ni inflamación en el organismo y son producidos utilizando una fuente sostenible y eco-friendly. Estos usualmente no saben tan bien como los de origen animal y no son tan refinados, aportan más carbohidratos y grasas buenas y tienen un precio más elevado. Los tipos de suplementos proteicos son, soya, hemp, arroz, lentejas y alverjitas.

¿Deberías consumir un suplemento proteico?

Hay dos razones principales por las que un suplemento proteico debería ser consumido. La primera es que, cuando entrenamos nuestro requerimiento calórico aumenta, lo que significa que necesitamos consumir más de cada uno de los nutrientes disponibles (carbohidratos, proteínas y grasas).

Aumentar la cantidad de proteína que consumimos puede ser un poco complicado, ya que las fuentes naturales de este macronutriente normalmente vienen acompañadas de grasa saturada y también necesitan ser digeridas por nuestro cuerpo para poder obtener la proteína necesaria. Esto significa que terminaríamos consumiendo tanto más grasa como proteína, lo que normalmente resulta en un consumo demasiado elevado de grasa saturada. Un suplemento proteico ayuda a que aumentemos nuestro consumo de proteína, manteniendo nuestro consumo de grasa saturada al mínimo.

La segunda razón por la cual estos suplementos podrían ser necesarios, es que estos son muy prácticos, tanto para consumirlos como para digerirlos. Si es que tenemos un problema de tiempos o si es que necesitamos consumir proteína en momentos complicados del día, un suplemento proteico nos ayuda bastante. Por ejemplo, si es que necesitamos aumentar nuestro consumo de proteína en nuestro snack de media mañana, es mucho más fácil tomar un batido que comer un filete de pollo a la plancha o unos cuantos huevos revueltos. Practicidad.

¿Cuándo deberías consumir un suplemento proteico?

Todo el mundo cree y jura que el mejor momento para consumir un suplemento proteico es inmediatamente después de entrenar. Verdad, pero solo de manera parcial y normalmente muy equivocado. Si bien hacer esto ayuda a evitar el catabolismo muscular (que tu cuerpo consuma tus propios músculos para poder obtener energía necesaria) y a reabastecer los aminoácidos utilizados durante el entrenamiento, esta no es la mejor forma de usarlos. Cuando terminamos de entrenar, nuestros cuerpos necesitan carbohidratos para reabastecer la glucosa y el glucógeno utilizado, ya que estos dos son la primera línea de defensa contra el gasto calórico por actividad física. NO es proteína lo que nuestro cuerpo necesita en este momento.

Si es que tomamos un shake inmediatamente después de entrenar, lo que estamos haciendo es tirar dinero a la basura. Al llegar al intestino, nuestro cuerpo va a convertir la mayor parte de la proteína a carbohidratos. Adivinen que, los carbohidratos cuestan mucho menos que la proteína. Aparte, nuestro cuerpo debe invertir energía para poder usar esta fuente de proteína, en cambio, los carbohidratos son mucho más eficientes y no requieren de tanta energía para poder ser utilizados. Tomar un suplemento proteico después de entrenar es mejor a nada, obviamente, pero no es lo ideal.

Idealmente, deberíamos consumir un suplemento proteico únicamente 15 – 20 minutos después de haber consumido una fuente de carbohidratos tanto complejos como simples, como una barra de granola o frutas enteras, los cuales SI DEBEN ser consumidos inmediatamente después de terminar de entrenar. Solo así podrás obtener todos los beneficios que un suplemento proteico aporta y dejar de tirar dinero a la basura.

La proteína debe ser consumida durante todo el día, en dosis homogéneas, por lo que el otro momento ideal para consumir un shake es durante la media mañana o la media tarde, ya que son los momentos del día donde consumir proteína es más complicado.

De la misma manera, para evitar el catabolismo muscular mientras dormimos, estos pueden ser utilizados justo antes de echarnos a la cama. Así, aseguramos que sigamos quemando grasa durante la noche y reparando las fibras musculares estimuladas durante el entrenamiento.

En conclusión:

Ahora que sabes lo que son los suplementos proteicos, cuáles son los tipos, si es que deberías consumirlos o no y cuándo hacerlo, tienes toda la información necesaria para tomar una decisión consciente sobre si es que en realidad son buenos para ti o no. Recuerda, recomiendo fuertemente consultarle a tu nutricionista antes de empezar a tomar este, o cualquier otro suplemento deportivo.

Por Giovanni Ognio
Fundador/Nutricionista LifeLifting
http://lifelifting.pe/

Artículos relacionados